En tiempos de crisis muchos emprendedores deben buscar nuevas fronteras para expandir o crear sus proyectos empresariales. El este de Europa, concretamente Polonia, se ha convertido en uno de los destinos favoritos de los inversores españoles para éste año 2013.

 

Uno de los factores que marcan la diferencia para los emprendedores es el coste de inversión que supone implantar una empresa en un país u otro. La mano de obra barata y cualificada, el periodo de expansión que vive Polonia en la actualidad y las garantías propias de ser un Estado Miembro de la Unión Europea son los principales atractivos que ofrece este país a los capitales extranjeros.

 

Varios son los factores que sitúan a Polonia entre los países más seguros a corto y medio plazo para realizar una inversión importante. Un 15% de crecimiento desde el año 2007 y la necesidad de servicios más modernos abren muchas oportunidades a empresas de todo el mundo. Cierto embrollo legal y burocrático son el único problema que se puede achacar a este país del este.

 

El salario mínimo de un trabajador polaco no llega a los 400 euros, su mercado interno superará los 40 millones de consumidores en los próximos años y, como extra, cuenta con red de inversores extranjeros ya establecida. ¿Necesitas más razones?

 

Si está pensando abrir una nueva sucursal de su negocio o quiere desarrollar un proyecto fuera de nuestras fronteras, Polonia es una opción segura.

Después de haber introducido el contexto científico y social en el que el hombre desarrollado el método científico, es ineludible aventurar unas conclusiones finales para poner en situación cuál ha sido el desarrollo sociológico que el hombre ha alcanzado a través de la ciencia y cuáles son sus perspectivas de futuro.

El camino del científico es ciertamente un camino complicado, en tanto que nos enfrentamos a una objetivación de la naturaleza humana, que es siempre subjetiva y, en ocasiones, irracional y caprichosa. Que mejor ejemplo de ello la inexistencia del Premio Nobel de matemáticas por las rencillas de su fundador con uno de los más brillantes matemáticos de la época, al que quiso castigar personalmente con la exclusión de su parte de fama y fortuna.

El prisma desde el que miramos nuestro entorno es poco menos que un caleidoscopio que nos desfigura las formas y los colores de la realidad, una especie de cristal que no nos permite una aproximación veraz a nuestro objeto de estudio. El hombre y su organización social han impedido durante cientos de años determinados avances científicos mediante sus rígidos códigos morales, mientras que, en ocasiones, han querido avanzar demasiado veloz en sociedades que aún no estaban preparadas para el cambio.

El imperio Romano sucumbió, entre otras cosas, por un estancamiento de la técnica que acabó por dinamitar el dinamismo natural de una sociedad que se acostumbró al servicio de los esclavos, y que como consecuencia, acabó por no saber hacer frente al desafío cuando otras culturas le cuestionaron en el plano bélico.

La Edad Media, por su parte, fue un milenio de retroceso en el que los señores feudales y los caudillos retrajeron a la población a un oscurantismo neandertal, impidiendo así todo ánimo de progreso y encadenando a la sociedad a los más oscuros ritos y vasallajes.

Por el contrario, la Segunda Guerra Mundial, con todo lo malo que tiene de por sí una guerra, fue un momento de auge científico en el que se llevaron a cabo los más rápidos avances tecnológicos vistos hasta entonces. Los propios nazis, que aplicaron el método científico en bruto, llegaron a usar humanos como cobayas (con médicos obsesivos e incompetentes como en el caso del Doctor Mengele), fueron luego capturados y colaboraron de forma transcendental en todos los grandes inventos de las dos décadas posteriores, donde se acabó poniendo un hombre en la Luna en el año 1969.

Por último, el declive del comunismo y el fin de la Guerra Fría trajeron el ocaso último de una época de pujanza científica provocada por la amenaza de la mutua destrucción, dando paso a una nueva “ciencia capitalista”, en la que el mercado es el director del proyecto científico de la humanidad actual y sólo lo productivo y lo rentable escapa alguna vez de la mesa de diseño y consigue entrar en laboratorios y fábricas. Ejemplos como el de la NASA, cada vez con menos fondos para investigación, nos muestran que descubrir el universo puede ser la salvación y la esperanza de la raza humana, pero que la poca rentabilidad cortoplacista de este proyecto hace que el hombre de hoy no apueste por él, lo que abre una nueva crisis en el método científico en la que sólo el tiempo dirá sus repercusiones reales sobre nuestro bienestar y el estado de nuestra ciencia.

 

 

La expansión de los negocios hace que nuevos servicios surjan para ayudar a la modernidad de las empresas. Desde este punto de vista la creación de empresas que puedan brindar servicio a otras es una excelente alternativa para muchos emprendedores en el mundo actual.

Una empresa de servicio para otras

Las empresas de servicio por contrato como lo llaman algunos se presentan de la siguiente manera: una empresa que se dedica a un rubro en específico, necesita de los servicios de otra para cubrir ciertas áreas básicas dentro de ellas, que si las harían de forma directa les quitaría bastante tiempo productivo, así por ejemplo un banco, requiere de limpieza o seguridad, entonces contrata a una empresa y la terceriaza para que soluciones estas necesidades.

¿Este tipo de empresas es rentables?

La respuesta a esta pregunta es un rotundo si, ya que dada su estructura, pueden brindar sus servicios a muchas empresas al mismo tiempo, y lo mejor en diferentes áreas, como decíamos una empresa de seguridad, también puede brindar el servicio de limpieza, el servicio de entregas, entre otras.

En las grandes industrias y empresas

Las empresas e industrias más grandes del planeta, hoy requieren mucho de estos servicios, así por ejemplo la minería casi siempre contrata empresas en diversas áreas para una mejor productividad, lo mismo hace la construcción, subcontratando a otras empresas para que se encarguen de algunos trabajos en específico como la pintura o el acabado de los inmuebles u obras civiles.

Recomendaciones

Si usted quiere comenzar una de estas empresas, es mejor por lo menos al principio se capacite y especialice en solo un área específica para desarrollarla de manera eficiente, recuerde que, el que mucho abarca poco aprieta. Sin embargo con el tiempo usted adquirirá experiencia y podrá expandir más trabajos en diferentes áreas.