Concepto y definición del método científico. ¿Por qué investigamos?

 

 

El método científico tratará de compatibilizar determinadas proposiciones teóricas con ciertos hechos que acontecen en la realidad. Será, por tanto, la vía de conocimiento que nos lleve a la verdad de las cosas. En tanto que un hombre se conduce a través de este sendero de buena praxis se podrá considerar científico.

El método científico se divide en determinados pasos o etapas que vamos a mencionar someramente.

En primer lugar, como hemos avanzado antes, debemos afrontar elplaneamiento de un problema, en ocasiones se dan acontecimientos novedosos a los que se les busca rápido acomodo en el espacio científico que cubre una disciplina, otras veces, nos encontramos ante revisiones de antiquísimos problemas que no hemos llegado a dilucidar nunca. En cualquier caso, la motivación de superar la trampa es lo que conduce al científico por el laberinto del conocimiento en busca de un resultado satisfactorio.

En segundo lugar, el marco teórico nos pondrá en contacto con las anteriores fases del conocimiento que nos ha sido legado en una determinada materia, este contacto con investigadores anteriores nos dará un conocimiento de primera mano de cuál fue el camino que ellos siguieron en la resolución de problemas similares. Revisar el marco teórico y conocer a los autores pioneros nos señalará sus aciertos, que quizás sea posible repetir, y nos revelará también las deficiencias que cometieron y que nosotros, un peldaño más alto en la evolución científica, aspiramos a superar.

En tercer lugar, la formulación de la hipótesis nos lanzará de lleno a la piscina de la investigación. En este punto ya debemos haber conocer de sobra el problema al que nos enfrentamos y debemos manejarnos cómodamente con el marco teórico, por tanto, es hora de lanzar nuestra moneda y esperar a que salga cara. Encontrar la motivación y manejar la teoría no es obstáculo para muchos, pero, a partir de este momento, necesitamos esa mezcla de locura y genialidad que destaca a los grandes científicos para mantenernos firmes en nuestra apuesta y alcanzar nuestro objetivo final, que no es otro que las conclusiones acertadas que solventen el problema planteado,

Antes de eso, en cuarto lugar, deberemos contrastar la hipótesis, mediante la observación, la experimentación y la documentación. Mediante la previsión de un escenario en el que observar la realidad, podremos contrastar si lo que allí sucede, hechos que previamente hemos provocado y que deben estar diseñados por el investigador, coincide con las expectativas de nuestra hipótesis. Este es el momento donde los teóricos son sustituidos por los técnicos especializados en la ciencia práctica.

Por último, llega el momento de la gloría o del fracaso, los resultados obtenidos darán lugar a las conclusiones, en las cuales, con nuestro mejor juicio objetivo, diremos si hemos conseguido el objetivo de la investigación, o si por el contrario, ni siquiera nos hemos acercado. Hay que recordar que descartar una hipótesis, en ocasiones, tiene incluso más valor que confirmarla, por lo que un resultado negativo no es necesariamente un fracaso, y en el caso de haber fracasado, y todo científico pasa por esta situación alguna vez, habrá de replantearse la hipótesis, incluso remontarse al planteamiento original y reiniciar la investigación. El método científico es cruel en el fallo y no son pocos los que han abandonado la senda de la ciencia por no poder soportar más frustraciones. Por suerte la curiosidad se lleva en la sangre y siempre quedará alguien que no se dé por vencido.